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Crític@s
El collar de la doncella de Kat Martin |
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Londres, Inglaterra. Junio 1806. Cinco años atrás, sus vidas habían cambiado radicalmente. Se habían enamorado perdidamente pero la envidia y la perfidia los había separado. Ella quedó destrozada ante la sociedad y él que podría haberla apoyado, se limitó a romper el compromiso, confirmando los rumores. Condenada al ostracismo Danielle Duval se había retirado al campo y Rafael Saunders, Duque de Sheffield se entregó a una vida mundana pues se había jurado a si mismo nunca cometer el mismo error: enamorarse. Cuando Danielle acepto acompañar a su tía al baile anual de caridad, supo a lo que se enfrentaba. Los desplantes y el desprecio de los que antes decían ser sus amigos. Aún así, no esta preparada para encontrarlo a él y mucho menos para enfrentarlo. Su paso por Londres sería breve, una cuestión de días y marcharía a América, a casarse e iniciar una nueva vida, lejos del escándalo y de los recuerdos. La discusión entre ellos fue breve pero a Rafael lo impresionaron sus ojos, la serena expresión con la que seguía afirmando que era inocente. Decidido a saber la verdad, Rafael contrató los servicios de un investigador privado y enorme sería dolor. Danielle siempre había dicho la verdad, lo habían engañado cruelmente, había desperdiciado cinco años de su vida y acusado de ramera a la mujer que amaba. Secundado por sus amigos, Cordell Brant y Ethan Sharpe, Rafael reto a duelo al causante de tanta maldad. Pero aún tenía otra cuestión a resolver, lograr el perdón de Danielle y asegurarse que fuera feliz. No es la única que conoce a alguien. Caroline su doncella, conoce a Robert McKay, un joven inglés guapo y educado que debió venderse como siervo para escapar de Inglaterra acusado de un crimen que no cometió. Ajeno a estos acontecimientos, Rafael se dirigía a América. Quizás ni él comprendía muy bien sus intenciones al abandonar Inglaterra, pero Rafael sabía muy bien lo que deseaba, volver casado con Danielle. Rafael la obligó a casarse con él, por eso Danielle reservo para sí algunos secretos. Le pidió tiempo para adaptarse a la idea de ser su esposa y él se lo concedió. Como regalo de bodas le obsequió un valioso collar, conocido como “El Collar de la Novia”, regalo para ellos de su buena amiga Grace, marquesa de Belford, deseándoles la misma dicha y amor que trajo en su vida y la de su amiga Victoria, Condesa de Brant. Danielle lo aceptó, pero no lo conservó mucho tiempo, pues fue lo único valioso que tenía para entregar a McKay ayudándolo en su fuga de la servidumbre. Caroline decía que Robert era inocente y que si volvía a Inglaterra podría probarlo, ¿cómo no ayudarlos? si ella sabía por propia experiencia lo que es ser acusado injustamente. La travesía en barco fue dura. Rafael exigía sus derechos maritales y Danielle le pedía tiempo. A decir verdad, había olvidado el efecto que le causaban los besos de Rafael, el tacto de sus manos sobre sus pechos, la proximidad de su cuerpo. Ella también lo deseaba ¿Por qué negarse a su esposo? Pero Danielle es lo suficientemente bella y distinguida para llamar la atención en cualquier lugar y en la travesía hacia Inglaterra, tiene un desagradable incidente con un arrogante americano. No puede evitar sentirse juzgada por ese extraño que es su esposo. Entiende que debe poner freno a sus sentimientos, Rafael ya la ha traicionado una vez, dejándola librada a su suerte, ¿qué impide volver a hacerlo? ¿Es que una y otra vez deberá defender su inocencia?, Rafael es un hombre duro, posesivo y aunque el tiempo y dolor lo han templado, no soporta las mentiras y el engaño…¿podrá Danielle ser sincera con él?, ¿podrá el seguir perdonando sus engaños?, ¿ es que acaso hay algo que perdonar?...
Comentario: Las emociones, las pasiones, viven a flor de piel. Rafael es duro y posesivo, pero también es un hombre magnífico. Cuando abandonó a Danielle se comportó como lo que es, un arrogante aristócrata, pero también sufrió mucho y aprendió muy bien la lección de esa experiencia. Creo que este libro es el mejor de la trilogía. Los personajes secundarios son hermosos, la historia encantadora y las intrigas muy bien pensadas. Fiel al estilo de nuestras autoras, nunca hay un “maestro albañil”, y resulta que McKay termina siendo el heredero de un título nobiliario. Sacando ese detalle, es un libro precioso. Recomendación: Simplemente, no puede perdérselo. Mónica Adriana |
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