Cartelera y relatos

 

 

 

Crític@s

Escándalo en primavera de Lisa Kleypas

Cuando nadie sacaba a bailar a una dama en las fastuosas fiestas de la cerrada sociedad londinense, esta se convertía en un “Florero”. Un objeto caro, bello y decorativo, aunque bastante inútil. Era un duro y despiadado destino, pero ¿para que desear lo que nadie esta dispuesto a darnos?

Así es que las jóvenes podían resignarse a su suerte pero… ¿que pasaría si esas damas se uniesen con un único y elevado propósito?: el de “conseguirse un marido”.

Cuatro jóvenes mujeres conspirando…decididamente los caballeros no tenían ninguna oportunidad.

Estas son sus historias...



“Daisy y Matthew”

Sabía que realmente estaba en problemas, su padre, quien nunca le había prodigado un gran afecto le había dado un ultimátum: conseguía esposo al terminar mayo o se casaría con Matthew Swift.

Pese a haber tenido cinco hijos, tres de ellos varones, Bowman, padre de Daisy y prominente industrial norteamericano, sabía que su empleado de confianza Matthew Swift, sería el heredero natural de su imperio.

Era el único con la inteligencia, el coraje y la agresividad suficiente como para sucederlo y lo quería en su familia. Resultaba casi obvio casarlo con su hija pequeña.

Bowman había invertido mucho dinero llevando a sus hijas a Inglaterra para conseguirles marido, con Lillian la mayor lo había logrado con creces, pues ahora era la condesa de Westciff y esposa de uno de los hombres más influyentes del reino, pero Daisy era otro tema.

Aún siendo una mujer, Daisy parecía una niña. Era demasiado menuda, de aspecto demasiado frágil, demasiado soñadora, demasiado intelectual, demasiado perdida en cavilaciones inútiles y poco prácticas.

Lamentablemente los “demasiados” de Daisy no se ajustaban a los deseables para una joven casadera. En la visión de su padre, Daisy llevaba una existencia parasitaria.

Sólo que esta vez, ni su hermana, ni sus amigas, ni siquiera su madre, Mercedes Bowman, estaban de acuerdo con la elección.

Las “Floreros” nuevamente se pusieron en acción, pero esta vez hasta sus maridos se vieron involucrados en el intento de encontrar opciones aceptables para Daisy.

Entonces apareció Matthew, y no todos se vieron “gratamente” sorprendidos. El tiempo había pasado y con el la percepción que las hermanas Bowman tenían del jóven.

Ese muchacho desgarbado y larguirucho que no llenaba los trajes, se manifestaba como todo un hombre. ¿Algo le había sucedido a Matthew Swift?, pues se veía muy diferente casi…atractivo, varonil, musculoso, con una presencia muy segura y relajada.

Matthew se había ganado un lugar en el mundo de los negocios a fuerza de voluntad, trabajo duro e inteligencia. Bowman había sido su mentor y maestro, de él había aprendido bien, por lo que ahora gozaba de una posición holgada por si mismo.

Matthew tenía muchos secretos, quizás el más inconfesable de ellos era que desde que la conoció a sus quince años, se había enamorado profunda y perdidamente de la menor de las Bowman. Lo divertían sus comentarios a destiempo o inapropiados, su lógica poco práctica y soñadora. Alguien debería ocuparse de la pequeña, aportando una base segura y tierra firme a su etérea personita.

Aún así, sabía que ella nunca sería suya, pues al hecho de que no lo amaba, se sumaban los fantasmas de su pasado.

¿Quién era realmente Matthew Swifth?, ¿Un pariente pobre de los acaudalados Swifth de Boston? ¿Un farsante?.

El tiempo transcurría y la cercanía con Matthew, lograron que Daisy descubriese facetas que nunca había observado en el circunspecto y reservado señor Swifth.

Un buen día se descubrió deseándolo y eso lo cambiaba todo, pues si Matthew Swifth dudaba en dar el primer paso, ella no lo haría...

Pese a contar con la desaprobación de su hermana y su madre, Daisy resultó no ser una niña a la hora de seducir y el pobre señor Swifth paso a ser una causa... ”ganada”?...



Comentario:

Otro “Florero” que sorprende gratamente. La historia presentaba a Daisy como una niña que se negaba a crecer, cuidada, mimada y consentida, pero ella no dudo en comportarse como toda una mujer y seducir, a esperar ser seducida. Daisy tomó lo que deseaba, aunque hay que reconocer que eso se parecía demasiado a lo que su padre deseaba para ella. Aún así, son pocas las protagonistas femeninas siendo tan jóvenes e inexpertas se muestran tan audaces.

Por otro lado, este es uno de los pocos personajes masculinos sin una familia poderosa, sin una fortuna inmensa y con un pasado dudoso. No es increíblemente bello, pero ama sinceramente a una mujer y esta claro que a la hora de los problemas, encuentra verdaderos amigos que defienden su causa.

Nuevamente Kleypas nos seduce a nosotras, no hay mejor antítesis para un alma etérea y soñadora admiradora del arte y la naturaleza, que otra salida del frío y salvaje mundo de los negocios.

Recomendación: SI HA LEIDO LOS TRES ANTERIORES, NO PUEDE PERDERSE ESTA BELLA HISTORIA, QUE SIN LUAR A DUDAS DEBE FORMAR PARTE DE CUALQUIER BIBLIOTECA ROMANTICA.


Mónica Adriana

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