Cartelera y relatos

 

 

 

Crític@s

La dama de Friarsgate de Beatrice Small

Como heredera de Friarsgate Lady Rosamund Bolton, conoce el significado de las palabras matrimonio y viudez a la edad en la que una niña sólo debiera estar descubriendo juegos infantiles.

La temprana muerte de su primo, lleva a su ambicioso tío a casarla con quien creyó sería un anciano manejable que tendría la amabilidad de morir en cuanto él tuviera la oportunidad de engendrar otro marido para Rosamund.

Pero aunque el anciano marido de la pequeña goza de buena salud, utiliza la amabilidad que tiene, para hacer lo impensable: educarla como a una hija.

Rosamund crece rodeada del afecto de parientes, aprendiendo todo aquello que más tarde le permitirá administrar inteligentemente sus vastas posesiones.

Otra vez viuda, la casi adolescente heredera de tan estratégicas tierras entre Inglaterra y Escocia, eludirá una vez más la codicia de su tío. Con la ayuda de aliados sagaces y generosos, la suerte de Rosamund se resolverá nada menos que en la corte real.

Allí forjará amistades influyentes de vital importancia en su futuro y comenzará a despertar a la vida bajo la mirada atenta de un futuro rey.

Destinada a casarse, una vez más, la fortuna está de su lado.

Sir Owen Meredith debe su nobleza no tanto a un título desprovisto de bienes materiales, como a una gallardía innata que le valdrá ser el elegido para desposar a la heredera de Friarsgate.

Aunque nacido de una orden, éste será un matrimonio que permitirá a Rosamund convertirse en una hermosa mujer y en una feliz madre… de hijas mujeres.

En un mundo dónde élla más que nadie sabe la crucial importancia de asegurar un heredero varón, es consciente de aquello que protegerá Friarsgate y su propia tranquilidad.

Pero su vida parece empeñada en no conocer la paz: su tragedia familiar, su regreso a una corte que conoció de niña y ahora sorteará como mujer significarán encrucijadas entre las que tendrá que abrirse paso, como la mujer de temple inusual que es.

Aunque siempre se aleje, de la atenta mirada, de alguien, completamente convencido no sólo de que la ama, sino de que finalmente será suya.

A pesar de una misma, La dama de Friarsgate atrapa. Una sabe, desde la sinopsis de la contratapa, que el amor de Rosamund, el romántico, el arrasador, aquí, no está.

Sin embargo, una vez entre manos, una sucumbe ante la curiosidad, abre el libro, lee las páginas iniciales y termina necesitando llegar a dilucidar cómo, de que forma, la protagonista evitará un destino funesto.

¿Históricamente realista? La novela parece un recordatorio de todo aquello por lo que una mujer sólo lee novelas históricas sin anhelar haber vivido en otra época: la mayor parte de lo malo siempre nos estaba reservado, simplemente por nuestra condición femenina.

Aquí es donde Beatrice Small se centra, y sale airosa.

Rosamund podría haber sufrido horriblemente. Pero no. No sólo no sufre (en ésta autora, un respiro) sino que la trama se entreteje ingeniosamente para que ello no ocurra.

Una protagonista justificada, una histórica corte inglesa interesantemente dispuesta hacia la intriga.

Con varios protagonistas masculinos, La dama de Friarsgate tiene cuando menos una cuota romántica honesta.

Eso sí, protagonista único, de ésos para celebrar, aquí hay cuando menos un adelanto, de lo que Small ha reservado para un final que no es justamente en éste libro. ¿Será en el siguiente?

 


MirtaS

Novedades

Próximamente
Noticias
Críticas
Entrevistas
Foro
Encuestas
Artículos
Dedicatorias
Quienes somos
Nuestas gauchitas
Enlaces

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Premios Gauchas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Copyright © Gauchas Románticas 2006 -2008

Todos los derechos reservados